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martes, 14 de agosto de 2012

Niños descalzos, más inteligentes y felices

Así comienza el estudio, titulado “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes“, elaborado por Isabel Gentil García, Profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid.

En él, se hace una crítica a la profusión de publicidad y comercios de calzado para “preandantes”, así como a la excesiva recomendación pediátrica de calzar a los bebés. En su opinión, este acto solo debería ser necesario con el fin de abrigar los pies, y como demostración ofrece argumentos científicos que justifcan la necesidad de dejar descalzos los pies de los bebés no andantes, a través de un enfoque interdisciplinar.

Por qué son tan importantes los pies del bebé
Desde el punto de vista del desarrollo neurológio y de la sensibilidad táctil, los pies del recién nacido tiene una sensibilidad mucho más fina que la de la mano hasta los ocho o nueve meses.

Por ello en los primeros meses los pies tienen una función esencial: informar del mundo exterior al bebé, que toca con ellos todo lo que tiene a su alcance, los manipula con sus manos y los lleva a la boca donde las terminaciones nerviosas sensitivas son mayores. A partir de esta edad el pie de forma gradual pierde este tipo de sensibilidad.

El hecho de calzar continuamente a los bebés que no caminan les priva de información táctil y la percepción de la posición y movimiento de los pies en relación con el espacio, que juegan un papel importante en el sistema nervioso central. Por ello para la maduración de las habilidades motoras son necesarios el desarrollo de la coordinación visual manual y la adquisición de estas informaciones táctiles y perceptivas.

El estudio además se basa en las etapas de Piaget de desarrollo de la inteligencia, centrándose en la primera, en la etapa sensomotriz (desde el nacimiento a los dos años), cuando son importantes la manipulación, el movimiento y aprender a organizar de forma hábil la información sensorial. Se adquiere la primera noción del yo, del espacio, del tiempo y la idea de causalidad.

Sin duda los pies, como receptores privilegiados, contribuirían a un mejor desarrollo de la inteligencia del bebé, y ello es así porque la inteligencia se desarrolla mediante:

■La maduración del sistema nervioso, esto es la capacidad de diferenciar y discriminar cada vez un mayor número de estímulos y tiene que ver con la diferenciación de las células nerviosas.

■La experiencia de interacción con el mundo físico, esto es la manipulación, el manejo de los objetos. Significa conocer el funcionamiento de los objetos a través de manipular con ellos. El desarrollo de la inteligencia no sería posible sin esa manipulación, pues la maduración del sistema nervioso no es independiente de la experiencia. Junto a las manos y la boca, los pies también tienen un papel fundamental.

■La necesidad de aprender. La mente humana tiende al equilibrio cognitivo. Cada vez que hay un estímulo exterior que no comprendemos tendemos a comprender. El sistema cognitivo tiende a buscar nueva información para reequilibrar, por eso el interés por aprender tiene que ver con buscar estructuras de conocimiento cada vez más complejas y estables.

Además de Piaget la autora se centra en otros autores para demostrar su teoría, y es que al final todos coinciden que el desarrollo es fruto de una compleja interacción entre el ambiente y el organismo y que uno de los factores ambientales que más interviene en su desarrollo es el propio cuerpo y su autoconocimiento.

Una de las imágenes más graciosas que descubrimos del bebé hacia los tres meses es que se mira y se toca las manos y los pies con curiosidad. Empieza a descubrir su cuerpo, y los zapatos en buena medida le restan sensibilidad, movimiento… A partir de los seis-siete meses, los bebés se suelen llevar los pies a la boca en ese proceso de autoconocimiento y aportando nuevas sensaciones y experiencias motoras que contribuyen al desarrollo de su inteligencia.

Además, el hecho de apoyar el pie descalzo en todo tipo de superficies, también irregulares, contribuye al desarrollo muscular. El calzado denominado preandante o el calzado para el gateo impide recibir sensaciones, además añade un peso excesivo a los pies impidiendo que se muevan libremente. Todo ello explica por qué los niños, cuando tienen un mayor control de su cuerpo, se quitan los zapatos continuamente.

Unos calcetines valdrían para que no tuvieran frío, aunque si los bebés se suelen llevar los pies a la boca no son convenientes, y de todas formas aprenden muy rápidamente a quitárselos también. Y, como comenté hace tiempo, considero que los zapatitos para bebés son muy bonitos pero poco útiles, mis hijas los llevaron realmente poco, también por el tema del precio: probablemente sean las prendas más caras en relación a su tamaño.

En definitiva, el estudio concluye que calzar a los más pequeños cuando aún no saben caminar puede perjudicar su desarrollo, y que esos zapatos “preandantes” no tienen justificación. Parece esta una nueva razón para dejar que los niños, si no hace frío, vayan descalzos por casa, aunque nos bastaba con ver lo cómodos y lo contentos que estaban explorando los pies.


Pies planos


jueves, 9 de agosto de 2012

ACETONA

La acetona o cuerpos cetónicos son sustancias que crea el hígado cuando la glucosa se encuentra en niveles mínimos. La acumulación de acetona en la sangre del niño hace que la descomposición de esta sustancia acumulada en ella propicie, cuando es eliminada por las filtraciones del riñón o a través de la vía pulmonar, mal olor de la orina y del aliento.
Un niño necesita hasta cuatro veces más glucosa que un adulto y a diferencia de un adulto, las reservas de glucosa son mucho más limitadas. De ahí que después de un estado febril prolongado o de un ayuno causado por alguna enfermedad, el organismo del niño queme mucho más deprisa los azúcares para poder conseguir energía. El desgaste de estos depósitos de azúcar hace que el organismo del niño empiece a gastar las grasas como fuente suplementaria energética, de esta manera puede hacer frente a una posible crisis de hipoglucemia o a una bajada de azúcar en la sangre.

El aliento de un niño que tiene acetona es muy característico, ya que da la impresión de oler a manzanas ácidas (reineta) desde el momento en el que se despierta por la mañana, además, en ocasiones el niño suele estar bastante cansado e incluso vomita. Para determinar la existencia de acetona, lo mejor es comprar unas tiras reactivas que confirman la posible presencia de acetona a través de la orina.

Para paliar la acetona del organismo, lo mejor es ofrecer al niño zumo con azúcar dándoselo en pequeñas cantidades o a sorbitos, ya que ese estado de angustia por vómito imposibilita que pueda tomárselo normalmente. Una situación prolongada de ayuno, propicia un aumento de la acetona, hay que recordar que en grandes cantidades esta sustancia es una toxina para el organismo del pequeño y es necesario eliminarla.

Si la acetona no es eliminada al cabo de 24 horas, lo mejor es acudir al pediatra para que le realice las pruebas pertinentes y se pueda descartar alguna alteración metabólica como pudiera ser el hipertiroidismo o la diabetes.

Una opción que recomiendan algunos pediatras en el caso de acetona en el pequeño, es proporcionarle suero casero a base de agua mineral, zumo de limón, azúcar, una pizca de sal y de bicarbonato. Es un remedio que permitirá disminuir esos niveles de acetona y por consiguiente las ganas de vomitar.

fuente: Crecer feliz



martes, 7 de agosto de 2012

Verduras, como hacer que las coman y que les gusten

Un plan dietético equilibrado permite a los niños alcanzar su crecimiento y potenciales de desarrollo máximos, además ayuda a prevenir enfermedades importantes en la edad adulta.
Es muy importante educar a los niños en sabores diferentes y variados que les permitan disfrutar de una dieta rica y saludable. Debemos inculcar buenos hábitos alimenticios y transformar las comidas en un momento placentero.

La mayoría de los niños y adolescentes no comen las raciones de vegetales recomendadas. Por eso mismo,  te damos los siguientes consejos para aumentar el consumo de estos alimentos en todas las comidas. Cuesta poco y estamos haciendo mucho por la educación alimentaria de nuestros niños.
- Presentar los platos de forma divertida: usa la imaginacion y utiliza diferentes verduras para dibujar caras, animales y paisajes. Estos llamarán la atención de tus hijos y le prestarán mas atención a la presentación del plato y no se fijarán en si la receta lleva verduras o no.

- Evita repetir la misma verdura más de una vez a la semana: y si no es posible, cocínala de distintas maneras, frita, como relleno de pasta, con arroz, al horno, como guarnición de otros platos, etc.

- Prueba con recetas innovadoras: No te limites a la típica ensalada de lechuga y tomate. Por ejemplo, en vez de ofrecerles espinacas hervidas, puedes elaborar un pastel de espinacas elaborado en un molde con las propias espinacas salteadas con jamón, sobre las que se añade un puré de papas para gratinar al horno con queso rallado y salpicado de salsa de tomate.

- Agrega verduras cortadas o en puré a los platos de carne y pescado: por ejemplo pastel de puerros, pure de calabaza, etc. Al principio utiliza las verduras picadas finamente o ralladas para mezclarlas con carne picada y elaborar así unas sabrosas albóndigas o hamburguesas caseras, o bien como ingrediente de guisos de carne.

- Corta las verduras en formas curiosas: puedes hacer un sándwich vegetal con lechuga, tomate, zanahoria rallada, queso y jamón o atún. Lo cortas en forma de rombos o círculos, les llamará más la atención que el típico sándwich cuadrado.
- Permite que tus hijos participen en su preparación: pueden ayudarte en la elaboración de las ensaladas, lavando las verduras, etc.
Fuente:Cocineritos





lunes, 30 de julio de 2012

Los cambios de las rutinas que trae el verano afectan a los niños que sufren déficit de atención



El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una enfermedad que dificulta que los niños presten atención en tareas y juegos. Les hace olvidadizos y reáceos a escuchar a los adultos. El verano es un momento sensible para ellos; cambian las rutinas y esos les puede afectar.

Esta patología afecta a entre el 3 y el 7% de los niños en edad escolar. Expertos del proyecto Pandah han avisado de que los cambios de rutina y de actividades durante los meses de verano afectan a los niños con TDAH. Esta patología afecta a entre el 3 y el 7% de los niños en edad escolar.
El proyecto Pandah fue puesto en marcha en 2011 en España por psiquiatras, psicólogos, pediatras, neurólogos y educadores. Los niños con TDAH necesitan una atención y un cuidado muy especial y muchas veces es difícil encontrar actividades o espacios en los que él y los que están a su alrededor se encuentren cómodos.

Además, suelen tener dificultades para concentrarse, se distraen fácilmente, tienen problemas para permanecer quietos y con frecuencia son incapaces de controlar su comportamiento impulsivo.
Consejos de verano para un niño con TDAH

Por ello, estos especialistas hacen una serie de recomendaciones a los padres de cara al verano:

■Estructurar el tiempo al niño para que no pierda la organización de horarios

■Prevenir y organizar actividades que les mantengan ocupados y haciendo cosas interesantes

■Evitar situaciones descontroladas donde la impulsividad inherente al TDAH pueda tener consecuencias negativas

■Enseñarles a seguir órdenes jugando

■Seguir manteniendo su medicación

Les convienen juegos sentados en los que se sigan órdenes"El verano es para pasarlo bien y para que los niños se sientan liberados de la presión del colegio. Es un tiempo para disfrutar pero también para organizar actividades que ayuden a los niños con TDAH a aprender a controlar su movimiento", comenta la especialista en psiquiatría y pediatría y miembro del comité científico de Pandah, María Jesús Mardomingo.


De un modo más específico a los niños con TDAH en verano les puede venir bien:

■Llevar a los niños a campamentos deportivos de verano porque pueden motivarle

■Realizar juegos que ayuden a estar sentados o a seguir órdenes

■Intentar que cumpla objetivos para que se anime a plantearse retos mayores

■Ofrecerle juegos de montaje e intentar que ayude en la cocina para que vea que siguiendo unas reglas las cosas pueden salir bien.

Según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), uno de cada tres niños con este trastorno continúan padeciéndolo en la edad adulta.







jueves, 26 de julio de 2012

Sobreproteger a los niños puede causarles problemas de obesidad

Esta sociedad desarrollada que ahora somos ha pasado en poco tiempo de desproteger a sobreproteger. A las últimas generaciones no les ha faltado (en la mayoría de los casos) de nada. Y tan malo es la falta como el exceso, también en la crianza de los más pequeños.

El riesgo es mayor en niñas, porque canalizan más el estrés con la comida.Lo acaba de subrayar un estudio de la Universidad de Oporto (Portugal), que ha visto que una protección exagerada de los padres puede generar más ansiedad en los hijos y provocar obesidad, pues hay niños que buscan mitigar su estrés a través de la ingestión de alimentos.

La actitud superprotectora genera miedo e inseguridad en los menores y, consecuentemente, aumenta el cortisol, la hormona del estrés, por lo que estos buscan diferentes estrategias para combatirlo.

"Los datos sugieren que, cuando existe esa vinculación insegura, los niños tienden a exteriorizar el comportamiento, volviéndose agresivos, por ejemplo, pero las niñas parecen interiorizar las emociones, comiendo", explicó la principal investigadora del estudio, Inés Pinto

El niño se hace agresivo; la niña lo interioriza.La investigación portuguesa indica que estos riesgos son mayores entre las niñas, porque tienen mayor tendencia a canalizar el estrés a través de los trastornos alimentarios. De modo que entre las niñas estos comportamientos pueden derivar en enfermedades como la bulimia y deben ser combatidos con terapias.

A la luz de su estudio, los autores recomiendan la necesidad de dar con nuevos métodos para combatir la obesidad infantil, que tengan en cuenta también la salud mental.





La cafeína mejora la calidad de vida de los bebés prematuros

La cafeína tiene mala prensa. "No te va a dejar dormir", solemos advertir. Pero tiene sus virtudes y sus adecuados usos, como el que ha demostrado el Grupo de Investigación de Neurología de Vertebrados de la Universidad de Sevilla.

Las metilxantinas, como la cafeína, se suelen prescribir a bebés prematuros Sus investigadores han visto que la dosis terapéutica de cafeína por vía oral mejora la calidad de vida de los bebés prematuros que presentan alteraciones respiratorias. Este descubrimiento apoya la administración de esta sustancia en la práctica clínica, ya que mejora la calidad de vida de aquellos bebés que presentan alteraciones respiratorias (apneas).

Los científicos, cuyo estudio publica la revista Experimental Neurology, han observado que la cafeína (en general las llamadas metilxantinas) es útil para la maduración de unos receptores que mejoran el porcentaje de oxígeno en sangre (hemoglobina oxigenada), el ritmo cardíaco y la tasa respiratoria.
Las metilxantinas son una de las medicaciones más prescritas en los bebés prematuros y su administración a niños con dificultades respiratorias es una terapia muy frecuente en las unidades de neonatología.

La cafeína no es inocua

Las investigadoras Rosario Pásaro y Susana Gaytán han desarrollado un tratamiento, similar al utilizado en clínica en ratas, para determinar cómo actúa esta sustancia sobre el desarrollo neuronal del recién nacido y comprobar si se producían otros efectos que no fuesen beneficiosos.
Experimentando con ratas, vieron que con el paso de los días, aquellas a las que se habían administrado cafeína registraban una estabilización de las variables cardiorrespiratorias.
Estos resultados indican que la cafeína no es inocua, de modo que las madres gestantes y las lactantes no deberían consumir café, puesto que la ingesta de mismo durante los meses de embarazo y a través de la leche materna afectaría al feto y al recién nacido modificando sus desarrollo neuronal.

lunes, 6 de febrero de 2012

Educar a los niños con afecto incide directamente en el desarrollo de su memoria


El afecto de unos padres a sus hijos solo puede tener beneficios. La ciencia ha conseguido concretar uno de ellos, de modo que se ha visto que los niños criados con afecto tienen el hipocampo, la zona del cerebro encargada de la memoria, casi un 10 % más grande que el resto.


El hipocampo es la zona del cerebro encargada de la memoriaPsiquiatras y neurocientíficos de la Universidad Washington de Saint Louis (EE UU) analizaron imágenes cerebrales de niños de entre 7 y 10 años que, cuando tenían entre 3 y 6 años, fueron observados en interacción con alguno de sus padres, casi siempre con la madre.

Se analizaron escáneres cerebrales de 92 niños, algunos mentalmente sanos y otros con síntomas de depresión. Los niños sanos y criados con afecto tenían el hipocampo casi un 10% más grande que el resto.

Aunque en el 95% de los casos estudiados participaron las madres biológicas de los niños, los investigadores señalan que el efecto en el cerebro es el mismo si el cuidador principal es el padre, los padres adoptivos o los abuelos.

Fomentar una crianza con amor
A la vista de los resultados, uno de los autores del estudio, la profesora de psiquiatría infantil Joan L. Luby, aboga por fomentar, 'como sociedad', la crianza con amor y cuidado de los bebés y los niños, puesto que "claramente tiene un impacto muy grande en el desarrollo posterior" de la persona.


Es el primer estudio que muestra un cambio anatómico en el cerebroEl estudio, el primero que relaciona el tamaño del cerebro infantil con la forma en que un niño es criado, ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Durante años muchas investigaciones han puesto de relieve la importancia de la crianza, aunque casi siempre centradas en factores psicosociales y en el rendimiento escolar, pero este estudio, dice Luby, "es el primero que realmente muestra un cambio anatómico en el cerebro".